Brave, no solo un navegador

Hace unos días me había cruzado con Brave, un navegador mas, pensé.

Hasta que con todas las noticias sobre ICO, me encuentro con que Brave lanzó su propio token y que en 24 segundos alcanzó los 30 millones de dólares.

Lo extraño, es que el token no es por un navegador, sino por una plataforma publicitaria denominada BAT, Basic Attention Token.

El BAT lo que hace es distribuir la riqueza generada por la publicidad directamente a los publishers y los usuarios utilizando como unidad de medida algo que cada vez tiene mas sentido: la atención del usuario (para qué entrar en discusiones de impresiones o clicks cuando lo que importa es la atención).

bat_triad_diagram

La idea no es nueva, pero esta vez cuenta con el capital de credibilidad necesario para algo de esta envergadura, Brendan Eich creador de Javascript y co-fundador de Mozilla y Firefox. Sumado a una evolución tecnología capaz de procesar estos millones de micro-pagos en todo el mundo, ahi es donde entra en juego Ethereum.

Articulando a esa trinomia de advertiser, publisher y user, entran en juego soluciones que eran impracticables, como la posibilidad de un publisher de poner un paywall que sea realmente efectivo y que el usuario tenga un método de pagar por leer un artículo.

El navegador Brave en sí mismo, no tiene mayores cosas a destacar y hasta me parece tosco, pero es su primer versión. Ahora, si existía una compañía en una mejor situación para hacer realidad esta idea, era Opera.

Demanda a Rubicon Project

Hoy me crucé con esta nota donde The Guardian le inició una demanda a Rubicon porque dicen tener evidencia que Rubicon estaba mordiendo mas fee del acordado en su contrato.

“We can confirm that we have commenced proceedings against Rubicon Project for the recovery of non-disclosed buyer fees in relation of Guardian inventory.”

Esto creo que era un secreto a voces, o que por lo menos todos los que tocamos alguna plataforma de compra / venta programática hemos sospechado alguna vez.

Al haber dos intermediarios, el DSP y el SSP, es prácticamente imposible saber cuánto margen quitaron ambos con exactitud del bid original subido por el anunciante.

Por otro lado, el timing de esta noticia es sospechoso en sí mismo, porque no hace ni tres meses, Rubicon Project se ponía en venta.

RUBI en Marzo 2017

“Big brands fund terror through online adverts”

Esta nota, con un título bastante incendiario (hola clickbait), generó la ¿polémica? sobre anuncios apareciendo en contenido inapropiado, en este caso sobre terrorismo/extremismo.

Dada la sorpresa de los anunciantes, queda claro que sigue habiendo un gran desconocimiento sobre cómo funcionan las plataformas donde están corriendo sus campañas. Sencillamente no se puede revisar todo el contenido, todo el tiempo. Siempre hay un delta de riesgo en el contenido generado por usuarios.

Por otro lado es infundado el miedo a que las marcas estén generando ingresos a estas organizaciones a través de Google. El problema de investigar a quien se emite un pago es n veces inferior a revisar el contexto donde aparece un anuncio impresión por impresión. Cualquiera que alguna vez haya cobrado un cheque de Adsense conoce los controles que Google aplica a esto.

La oportunidad

Este movimiento tal vez termine generando un poco mas de apertura en Google para acceder a su inventario desde otras plataformas, e incluso poder auditar los espacios comprados. Nock nock, Facebook tiene el mismo potencial problema.

Me gustó esta otra nota con todos los puntos de vistas, y evitando títulos incendiarios.